sábado, 7 de noviembre de 2009
Creación, evolución o devenir del lenguaje
En otros fragmentos hablo de generación de lenguaje, por lo que en esta entrada actual me gustaría eliminar una posible contradicción y acotar que en realidad pasa lo mismo con éste que con cualquier otro objeto de creación. El lenguaje no se inventa verdaderamente de la nada, sino que es una modificación del lenguaje - lenguajes conocidos.
Luciano Berio dice textualmente, en un documental alemán, hablando sobre lenguaje respecto al ejemplo del serialismo:
"De un modo puramente estructuralista se implicó la posibilidad de establecer un nuevo lenguaje, lo que filosóficamente es completamente erroneo: No inventamos lenguajes. Solo podemos actuar hacia una evolución del lenguaje (N.de T.: en el contexto parece necesario sustituir "evolución" por "devenir", "cambio generado", o "modificación"). Uno no inventa un lenguaje musical o (...) instrumentos musicales. No podemos siquiera destruirlos. Podemos contribuir a una evolución.
Esto, por supuesto, fue una consecuencia de la poética de Schönberg, en cierto sentido. Su visión de doce tonos (N.deT.: se refiere a la música dodecafónica) en su mente era el establecimiento de un nuevo lenguaje, cosa que no sucedió, por supuesto (NdeT: se infiere que se refiere a un lenguaje de tipo universal. Habría que recordar que Schönberg perteneció a la modernidad mientras Berio habla a fines del s.XX).
jueves, 5 de noviembre de 2009
Arte culto, arte popular... complemento inevitable
No significa esto que cualquier artefacto que se suponga orientado a evidenciar cierta realidad comprobable o subjetiva sea privilegiable, puesto que mucha retórica encubierta, mucha publicidad y mucha banalización de temas existenciales, puntos de vista incompletos y arigurosos podrían de este modo (tal como sucede actualmente) ocupar podios, ejemplarizándose. Lo obvio está siempre ahí, mostrándose.
La crítica al sistema debería girar en torno al problema presente en la falta de diferenciación entre otorgar un lugar a lo antes excluido (actitud centralmente política) y paradigmatizar (actitud político-estética). Lo primero, creo personalmente, debería estar siempre presente si se busca una sociedad sana. Lo segundo podría no ser necesario, puesto que en una sociedad ideal, sana, se supone que el público dispone de herramientas para tomar desiciones formadas sobre lo que expecta; pero si se hiciera... ...no debería ser patético.
No hay nada de malo en disfrutar lo banal. Nada de malo en bailar música enlatada en un cumpleaños, en comer comida chatarra cuando nos ataca la adicción a los carbohidratos, nada de malo en disfrutar del cine fácil cuando estamos cansados y talvez queremos dormir, nada de malo en tener una novela efectiva y rápida en el baño, porque estar siempre conscientes, siendo partícipes de lo especial en la realidad, implica un estado de ánimo que no es siempre posible, y que se presenta en último caso por comparación con ese transcurrir sin más.
Las contradicciones reiteradas de esta bitácora intentan escarbar en esa frontera.
Sobrevolándo el dilema y en su propio centro se encuentra el valor otorgado a la generación de lenguaje y la calidad del acto de legitimación. Volviendo al ejemplo de García Marquez, el hecho de haber sido legitimado por la universidad no fue lo que lo transformó en un exelente creador. Simplemente lo invistió como modelo a seguir.
Lo paradójico es otorgar la investidura a la banalidad. Significa aconsejar la evasión, la falta de consciencia y la mediocridad.
viernes, 11 de septiembre de 2009
Arte culto, arte popular
Supongamos ahora que ya no somos tan ingenuos. Luego de aprender, es decir, durante la práctica, cual se supone que es nuestro deber (si hay alguno)?
-Hacer solo aquel arte que refleje nuestros conocimientos y nuestra posición en un momento de la historia del arte, ya sea para sostener o contradecir la línea de ideas asumidas?
-Hacer cualquier tipo de arte, sea este exelso o meramente práctico, sea desde un planteo vanguardístico o mirando al pasado, mainstream o outsider (under? eso existe?) pero al menos en una forma particular que refleje una calidad de factura, una ética y una inteligencia respecto a si mismo, al acto de creación, al sistema y todo lo relacionado?
-Hacer cualquier tipo de arte (exelso, práctico, decorativo, banal, ridiculamente vanguardístico o modísticamente retro y todo lo que se les ocurra) y de cualquier modo (sin ningún control de calidad ni ninguna línea de ideas de ningún tipo, sin plantearse una ética sobre su práctica, talvez buscar un nicho económico y nada más, hacer por hacer)?
Si su respuesta fue SI a la primer pregunta, entonces probablemente usted es un artista académico que desprecia el arte popular y su contexto, o es un artista popular que rechaza el encamisado del arte académico o su contexto. Si su respuesta fue SI a la segunda, talvez usted sea un artista académico o popular, pero lo que realmente le importa es intentar marcar una diferencia en lo que sea que haga, buscando dar un punto de vista personal que tome distancia de las producciones "enlatadas" para aportar a una discusión entre subjetividades. Si respondió afirmativamente a la tercera, las probabilidades indican que su mente está desordenada, talvez a partir de haber atravesado varios años de su vida consumiendo drogas duras, o que talvez su mente ya estaba perdida antes de que usted estudiara arte o comenzara a tomar drogas. Perdón, no resistí la tentación de escribir una broma... lo que debería haber escrito es "si usted respondió afirmativamente a la tercera, probablemente no se preocupe usted por ninguna regla de calidad y solo desee conseguirse una vida haciendo lo que sea que lo lleve a sus metas mientras sea divertido, pero posiblemente no se encuentre muy involucrado emocionalmente con su trabajo ni le interese involucrarse, o no sepa lo que la calidad es, o sus metas no estén verdaderamente relacionadas con el arte, su historia y su mundo".
Por supuesto, en esas preguntas-respuestas solo estoy divirtiéndome mientras soy retórico, puesto que la relatividad desmantela conceptos como "marcar una diferencia", "calidad", "estar emocionalmente involucrado" e incluso "académico" o "popular". La historia muestra ejemplos que podría complicar la diferencia entre estos últimos, pero un ejemplo al que me siento cercano es el de la otorgación del doctorado a García Marquez.
Lo mismo sucede con conceptos como "poética" o "experiencia estética", pero trataré de darles uso de forma no absoluta para seguir:
La poética, supongamos, es un cierto tipo de relación entre conceptos y la forma en que ellos se presentan a un observador. Este "cierto tipo de relación" es (otra vez, supuestamente), aquel particular que despierta la experiencia estética. Eso significa que si usted se expone a algo poético, inevitablemente disfrutará una experiencia estética, y si usted sufre una experiencia estética, no deberían haber dudas: usted debe estar en presencia de la poética.
Pero aquí viene la relatividad en nuestra ayuda, puesto que la poética en un momento postmoderno parece ser una relación bastante compleja. Eso significa que la relación en cuestión no es (como la modernidad planteaba) una relación absoluta y reproducible entre los conceptos-formas frente a nosotros y solo entre ellos, sino una relación entre la relación entre esos conceptos y aquellos internos a nosotros (memoria, emociones, contexto, experiencia previa, historias internas, etc.). No estamos entonces fuera de la poética sino hondamente dentro. Entonces, cuando creo que en algo hay poética, alguien, otra persona, puede estar completamente en desacuerdo, y para que entienda lo que la poética es para mi probablemente deba explicarle aquellas relaciones que encuentro en lo que percibo. Pero incluso a ese punto podemos estar en desacuerdo.
En fin, cualquier cosa puede ser poética, tal que depende de quien somos en ese específico momento. Termina siendo un problema de auto-percepción. Y como la percepción no es transferible, tampoco lo es la poética ni la experiencia estética.
Eso permite un montón de posibilidades, ninguna mejor que la otra, solo diferentes. Es posible para un artista instruido encontrar sus experiencias estéticas en un arte obscuro para los no iniciados porque talvez "siente" su separación de cualquier otro tipo de experiencia conocida. Puede suceder que dicho artista deje de "buscar" algo más una vez que sienta que el sentimiento de poética que busca ya no desaparecerá, parándose fuera de la dictadura de la novedad. Pero también puede ser posible para el mismo creador encontrar poética en creaciones populares no tan obscuras ni cerradas a pequeñas élites intelectuales si quiere y enfrenta el trabajo de buscar dentro de ese ámbito algo a desarrollar transformable en algo diferente a cualquier otra experiencia conocida (otra vez, sus propias experiencias).
Es posible también que un artista no instruido sea capaz de encontrar poética en cualquier cosa, pues para el cualquier cosa puede ser diferente a lo que conoce, si conoce poco. Por eso comunmente despreciamos las creaciones tempranas de estudiantes, olvidando que a menudo los profesores tomaron conceptos de sus estudiantes que "no fueron lo suficientemente inteligentes para darse cuenta de la joya que tenian en sus manos", algo que en última instancia determina la eficacia de la no ingenuidad. Y por supuesto, la historia muestra muchos ejemplos de artistas buscando por lo extraño, por una nueva percepción, en culturas distantes.
Pero... detengámonos. Hacia donde voy entre tanto balbuceo? Es en escapar o no a la "dictadura de la novedad" o a la "monotonía de lo conocido" donde radica la importancia del arte? Posiblemente ese escapismo sea dictado desde fuera del acto de creación, desde un sistema generado alrededor del arte algunas centurias atrás, desde una óptica generalizadora que vió cada creación en relación con un corpus sistemático universalista y no en relación con microsistemas puntuales. El escapismo del dogma es escapismo desde la repetición respecto de un supuesto todo homogeneo, como si un creador en Berlín fuera lo mismo que un creador en Paso de los Toros, y se sostenía en una mirada que consideraba que el arte está en constante evolución que, otra vez, da mejoras ante lo que antes fue una mejora pero ahora no es mejor que lo que antes era mejor que... Pero talvez no hay evolución sino simplemente cambio tras cambio. Posiblemente lo que importa es qué hacemos con el arte, no si estamos parados en la ola al final del tiempo. quizás el arte es solo un lugar donde sencillamente podemos ser libres de incluso ese condicionamiento, y donde podemos ser sinceros acerca de nosotros mismos, acerca de lo que disfrutamos y pensamos, e incluso, poner en la creación nuestras dudas y nuestras fés. Esas últimas palabras pueden sonar un tanto románticas, así que quitémosle un poco del romanticismo y digamos "fuera de registro" que una cosa es ser sincero con uno mismo a pesar de ser indescifrable para los demás, y otra muy distinta suponer que es posible ser transparente a través del acto persuasivo y cuasi retórico del planteo estético.
Digamos por último que en estos tiempos que corren los "deber ser" del arte se desgranan, y es posible al menos elegir crear por los medios que simplemente disfrutemos más, o que el mejor arte a hacer es aquel que personalmente necesitamos traer a la vida porque no lo vemos alrededor y siempre lo extrañamos, sin importar nada más, puesto que al menos desde ese camino es posiblemente potenciada la generación de lenguaje.
martes, 1 de septiembre de 2009
Manuales subjetivos - Enumeración de pasos
Otra posible premisa: enumeración de pasos que definen un tema o un estado de cosas. Un pequeño manual subjetivo.
lunes, 6 de julio de 2009
La vida resumida
otra posible premisa orientada a aquellos que quieren hablar desde si mismos:
La vida es una sucesión de eventos complejos y explicarla desde el punto de vista personal es también algo complejo que involucra el acto de elegir y valorar específicamente cuáles eventos son aquellos que nosotros identificamos como importantes en el proceso de construcción de lo que nosotros somos en el momento actual.
Enumerar momentos cruciales en tu vida es entonces una herramienta creativa posible para elaborar desde un texto a una sucesión de posibles imágenes sobre las cuales trabajar.
Hacerlo con humor, tristeza u otro sentimiento lleva el ejercicio a mayores complejidades y por lo tanto es un disparador multifacético que puede utilizarse muchas veces y de diferentes modos.
Desde el humor puede ingresar se eventos no tan importantes o Sencillamente vanos en la secuencia. Desde la tristeza elegiremos una perspectiva dramática y catastrófica. Y así sucesivamente.
martes, 23 de junio de 2009
lo que me gusta
viernes, 12 de diciembre de 2008
la espada de damocles
En sus trabajos se supone que habrá algo exelso, inconfundible con la norma, elevado sobre la mediocridad, sobre la tabla rasa de la rutina. El pensador no tiene permiso de dibujar garabatos ingenuos ni tocar temáticas ya desarrolladas: su arte debe ser diferente de cualquier experiencia anterior o simultánea.
Pero debe ser así? Se me ha ocurrido pensar para con quién es ésta obligación, y sobre la existencia de factores que transforman esa tendencia en un "contra-natura".
En la práctica esa idea funciona como un freno. Si pienso, no puedo darme permiso de jugar a no tener más expectativas que pasar el tiempo. Si pienso sobre arte último y los límites del paradigma no puedo pintar paisajes con lápices de colores. Si me arriesgo a enfrentarme con el tejido del sistema no tengo permiso para ilustrar la publicidad de libros infantiles o novelas escritas para venderse bien.
La paradoja se encuentra en varios frentes. Se supone que pensar debe ser una parte inseparable del hacer. Por otro lado un activador de los mecanismos que mejoran el control de calidad sobre lo que hacemos, pero siempre sin dejar de ser un catalizador que lleva a la acción contínua en vias de la producción personal.
El mito olvida a los esquizofrénicos (todos) y quiere convencerlos de que la unicidad de la personalidad es posible. Pero el mito no es liberador, sino todo lo contrario. El mito es un tabú, una prohibición, una idea/carcel.
lunes, 24 de noviembre de 2008
Un sacrificio

Algo más sobre la relación del creador con lo que hace, otra vez tarkovsky. Consejos hacia la definición del lenguaje personal.
El siguiente texto es traducción del video citado en la entrada original, video que ya no se encuentra disponible en internet. Sepan disculpar los errores posibles, puesto que traduzco a partir del subtitulado en inglés al video original con preguntas en italiano y respuestas en ruso, acotando dudas sobre la traducción de la pregunta en italiano, cosa que me fue imposible con el ruso (lamento no entender ese idioma).
Entrevistador: Si tuviera que hablar con algunos jóvenes directores, cuales serían sus principales recomendaciones? (en italiano parece preguntar "si debiese hablar con jóvenes letristas". No sé el significado de letrista, pero lo imagino más relacionado con "guionista" que con "director")
Tarkovsky: Hoy en día todos hacen películas, todos piensan que pueden hacer películas, lo ve? Cualquiera que no sea demasiado haragán... no es dificil aprender como empalmar ("how to glue" en el original) la película ("film" como soporte en el original), como manejar una cámara... Pero el consejo que puedo dar a los principiantes es no separar su trabajo, su película, su filmación ("their movie, their film" en el original) de la vida que viven. No hacer una diferencia entre la película y su propia vida. Porque... un director es como cualquier otro artista: un pintor, un poeta, un músico... Y como se requiere de él que aporte su propio ser ("contribute his own self" e.e.o.) , es extraño ver directores que toman su trabajo como una posición especial dada a ellos por el destino y simplemente explotan su profesión. Eso es, viven de una manera, pero hacen películas acerca de otra cosa. Y me gustaría decirles a los directores, especialmente a los jóvenes, que deberían ser moralmente responsables por lo que hacen al hacer sus películas ("what they do while making their films" e.e.o.). Entiende? Es lo más importante de todo.
En segundo lugar deberian estar preparados para la idea de que el cine es un arte muy dificil y serio. Requiere que usted se sacrifique. Debería usted perntenecerle, no pertenecerle él a usted. El cine usa su vida (n.d.t.: la vida del creador), no viceversa. Por lo tanto pienso que eso es lo más importante. Debería sacrificarse usted al arte. Eso es lo que he estado pensando ultimamente sobre mi profesión.
domingo, 23 de noviembre de 2008
qué es el arte 2
qué es el arte 1
miércoles, 19 de noviembre de 2008
Antes de hoy
Una bitácora? nunca pensé que tuviera contenido como para una. Contar cualquier cosa en un texto, si, reconozco que esporádicamente se me ocurre y lo hago, pero tomar un tema y ajustarle las teclas, de a poco, ordenándolo para uno mismo, respondiéndose las sucesivas preguntas que se disparen de lo que uno lee o vive, nunca lo he hecho en profundidad. Una de las razones para no hacerlo es el considerarme un ser cambiante, que puede modificar su perspectiva de un día para el otro, dependiendo de sus reacciones frente a lo que sucede en un entorno variado, físico y virtual. Pero una bitácora digital tiene esa posibilidad de hacer trampa, de releerse y criticarse, y a escondidas de uno mismo editar textos anteriores y acomodarlos, como quien apreta un almohadón que se hace el difícil, para que se amolde a la posición que en ese preciso instante mantenemos, a quien en ese momento se es. No quiero afirmar que vaya a dar resultado, que vaya a durar mucho, esto de escribir una bitácora.
Este es solo un intento. No le impongo la condición de ser duradero, sino solo la de ser lo que es, un intento.
Vaya mi agradecimiento para todos los que despertaron las preguntas que pienso intentar transferir a texto en las sucesivas intervenciones temporalmente irregulares a este espacio, y a todos aquellos que se animen a contribuir con su punto de vista.



