En un post anterior hablo sobre la creación como algo que no es tal, algo que en la práctica es sencillamente una variación sobre el pasado en la memoria, en los conocimientos acumulados.
En otros fragmentos hablo de generación de lenguaje, por lo que en esta entrada actual me gustaría eliminar una posible contradicción y acotar que en realidad pasa lo mismo con éste que con cualquier otro objeto de creación. El lenguaje no se inventa verdaderamente de la nada, sino que es una modificación del lenguaje - lenguajes conocidos.
Luciano Berio dice textualmente, en un documental alemán, hablando sobre lenguaje respecto al ejemplo del serialismo:
"De un modo puramente estructuralista se implicó la posibilidad de establecer un nuevo lenguaje, lo que filosóficamente es completamente erroneo: No inventamos lenguajes. Solo podemos actuar hacia una evolución del lenguaje (N.de T.: en el contexto parece necesario sustituir "evolución" por "devenir", "cambio generado", o "modificación"). Uno no inventa un lenguaje musical o (...) instrumentos musicales. No podemos siquiera destruirlos. Podemos contribuir a una evolución.
Esto, por supuesto, fue una consecuencia de la poética de Schönberg, en cierto sentido. Su visión de doce tonos (N.deT.: se refiere a la música dodecafónica) en su mente era el establecimiento de un nuevo lenguaje, cosa que no sucedió, por supuesto (NdeT: se infiere que se refiere a un lenguaje de tipo universal. Habría que recordar que Schönberg perteneció a la modernidad mientras Berio habla a fines del s.XX).
