viernes, 16 de abril de 2010

Las reglas de oro de Jim Jarmusch (Ver enlace al final. Traducción personal, probablemente discutible)


Regla #1: No hay reglas. Hay tantas maneras de hacer una película como hacedores potenciales. Es una forma abierta. De todos modos, personalmente nunca presumiría de decir a cualquiera qué hacer o cómo hacer algo. Para mí es como decirle a alguien cuales deberían ser sus creencias religiosas. Gárchense eso. Está contra mi filosofía personal-más un código que un conjunto de "reglas". Por lo tanto desestimen las "reglas" que están actualmente leyendo, y en su lugar considerenlas meramente notas para mi mismo. Uno debería hacer sus propias "notas" porque no hay una manera de hacer algo. Si alguien les dice que hay una sola manera, su manera, aléjense tanto como puedan, tanto físicamente como filosoficamente.
 
Regla #2: No dejes que los garchas te alcancen. Ellos pueden ayudarte o no, pero no pueden detenerte. La gente que financia películas, distribuye películas, promociona películas y exhibe películas no son hacedores de películas. No están interesados en dejar que los hacedores de películas definan y dicten la manera en la que ellos hacen sus negocios, así que los hacedores deberían no tener interés en permitirles que dicten la manera en que se hace una película. Porta un arma si es necesario.
También, evita los aduladores a toda costa. Siempre hay gente alrrededor que solo quiere involucrarse en el hacer películas para volverse rico, volverse famoso o conseguir sexo. Generalmente saben tanto de hacer películas como George W. Bush de combate cuerpo-a-cuerpo.

 Regla #3: La producción está ahí para servir a la película. La película no está ahí para servir a la producción. Desafortunadamente, en el mundo de la filmación esto es casi universalmente alrevés. La película no está siendo hecha para servir al presupuesto, el cronograma o los currículums de los implicados. Los hacedores que no entiendan esto deberian ser colgados de sus tobillos y preguntados sobre porqué el cielo parece estar dado vuelta.

Regla #4: Hacer una película es un proceso colaborativo. Tienes la oportunidad de trabajar con otros cuyas mentes e ideas pueden ser más fuertes que las tuyas. Asegúrate de que se mantienen enfocados en sus propias funciones y no en el trabajo de otro, o tendrás un gran lío. Pero trata a todos los colaboradores como iguales y con respeto. Un asistente de producción que está deteniendo el tráfico para que el equipo consiga una toma no es menos importante que los actores en escena, el director de fotografía, el diseñador de producción o el director. La jerarquía es para aquellos cuyos egos están inflados o fuera de control, o para gente en la milicia. Aquellos con los que decides colaborar, si tomas buenas decisiones, pueden elevar la calidad y contenido de tu película a un plano más elevado que cualquier mente pueda imaginar por si sola. Si no quieres trabajar con otra gente, vé y pinta un cuadro o escribe un libro. (Y si quieres ser un garchante dictador, supongo que estos días solo tienes que ingresar en la política...).


Regla #5: Nada es original. Roba de cualquier lugar que resuene con inspiración o alimente tu imaginación. Devora viejas películas, nuevas películas, música, libros, pinturas, fotografías, poemas, sueños, conversaciones azarosas, arquitectura, puentes, señales viales, árboles, nubes, cuerpos de agua, luces y sombras. Elije solo robar de cosas que hablen directamente a tu alma. Si haces esto, tu trabajo (y robo) será auténtico. La autenticidad es invaluable; la originalidad no existe. Y no te molestes en ocultar tu robo-celébralo si así lo sientes. En todo caso, siempre recuerda lo que dijo Jean-Luc Godard: "No es de donde sacas las cosas-es a donde las pones."